SELFIES CON IRANIES


El Selfie. Una práctica, o incluso podríamos llamar fenómeno que se ha extendido como la pólvora con la aparición de las nuevas tecnologías. El máximo exponente de nuestra autorepresentación en redes sociales, con una narrativa visual propia, incluso asociado al narcisismo en su versión más morbosa. Sí buscamos el hashtag #selfie en Instagram (plataforma más usada para difundirlos) encontramos la vertiginosa cifra de 410 millones de resultados, es decir, 410 Millones de personas que han publicado selfies en la plataforma usando este hashtag.

En definitiva, el selfie domina las sociedades del siglo XXI, marcadas por la cultura de la imagen, la estética, el espectáculo y el mundo de las celebridades.  Hoy en día los selfies forman parte de una nueva técnica de relacionarse en la interfaz, de proyectar una buena imagen, es decir: han pasado a formar parte en la construcción de la personalidad de las personas. (García-Allen, 2017).

De este modo, como se ha mencionado anteriormente, este fenónemo se ha convertido en una práctica más que normal en las sociedades predominadas por la cultura de la imagen y el espectáculo.  No sería extraño pensar que, en un país como Irán, donde reina el pudor y el tradicionalismo, y, sobre todo, la idea de que la mujer debe rehuír de todo comportamiento que la exhiba o la haga destacar demasiado, los selfies sean algo en lo que ni siquiera piensan, pues chocan aparentemente con su forma de ser.

Sin embargo, la galería que se muestra a continuación puede ser una excepción a esta teoría  puesto que durante nuestra estancia en Irán se nos acercaron decenas de personas ya sea para conversar, pedirnos fotografías, desearnos una feliz estancia o incluso para añadirnos a sus redes sociales. Un comportamiento que bien podría darse en cualquier otro país del mundo y se trataría de algo normal y anecdótico, pero produciéndose en una nación cuyos medios de comunicación están controlados por el estado, del mismo modo que el acceso a internet y a redes sociales resulta chocante.


















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