Nos unen más cosas de las que nos dividen.
Durante nuestra estancia en Irán tuvimos la oportunidad de hablar con muchísimas personas que nos contaron su día a día, como ven a su país y como nos ven a nosotros. Dentro de la heterogeneidad de cada persona, ya fuera de Yazd, Isfahan, Kerman, hombre o mujer, todos coincidían en que no eran tan distintos a los demás, y que nos unían más cosas de las que nos diferenciaban.
Uno de los primeros testimonios con los que pudimos contar fue Ali, un Teheranés que, por negocios, viajaba a menudo a Londres y Estambul. Le conocimos en el avión de Estambul, rumbo a Teherán. Cuando le preguntamos si existían diferencias entre la sociedad inglesa, turca e iraní nos contestó con un rotundo y rápido "no". Tuvimos que concretar la pregunta centrándola en la cultura y la religión para encontrar diferencias, puesto que, para Alí, en general no existían.
Como hemos mencionado, esta fue la primera de muchas respuestas que seguían la misma línea. Encontramos más similitudes que diferencias, y en caso de haberlas, no suponen ningún problema para ellos. En el siguiente vídeo se muestra la entrevista:
En nuestra visita a la ciudad de Shiraz, cuna de grandes poetas como Hafez, conocimos a Sami, un hombre de 63 años que fue militar y lo destinaron a Estados Unidos. Ahora es taxista. Cuando bajamos del taxi para entrar en el Mausoleo, Sami y sus compañeros taxistas no dudaron en acercarse a hablar con nosotros para preguntarnos sobre nuestro viaje y hablarnos sobre el poeta Hafez.
En Yazd tuvimos la oportunidad de visitar la Casa de la Fuerza, un lugar impresionante en el que los hombres entrenan mediante ejercicios aeróbicos acompañados de música religiosa y, por supuesto, de poemas épicos cantados. Allí conocimos a Ali Mirtaki, un joven de 15 años con orígenes índios que llegó a Irán (la ciudad de su padre) poco después de su nacimiento.
Con una timidez notable causada por su justo nivel de inglés, Ali nos explicó que además de asistir al "gimnasio islámico", como él lo llama, también ejerce como actor principalmente en comedias. De hecho, Irán es un país que aprecia verdaderamente la cultura y paseando por las distintas ciudades nos encontramos a varios grupos de actores y artistas que, alegremente, nos detenían para hablarnos de sus actividades y tomarnos fotos.
Con una timidez notable causada por su justo nivel de inglés, Ali nos explicó que además de asistir al "gimnasio islámico", como él lo llama, también ejerce como actor principalmente en comedias. De hecho, Irán es un país que aprecia verdaderamente la cultura y paseando por las distintas ciudades nos encontramos a varios grupos de actores y artistas que, alegremente, nos detenían para hablarnos de sus actividades y tomarnos fotos.


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